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domingo, junio 04, 2006

Los catolicos y las imagenes

LOS CATOLICOS Y LAS IMAGENES
Introducción:
Uno de los temas que más controversia genera entre católicos y protestantes es la utilización de las imágenes en el culto.
Con mucha facilidad los católicos somos acusados sin mas de idolatras, porque tenemos en nuestros templos y en nuestras casas imágenes esculpidas o pintadas de Jesucristo Nuestro Señor, de la Santísima Virgen María y de los Ángeles y Santos.
Con este sencillo estudio pretendemos aclarar conceptos y clarificar situaciones para que los católicos podamos sentirnos tranquilos y en su caso podamos exponer, como nos lo pide San Pedro en su primera carta (1 Pe. 3, 15-16) con sencillez y dulzura, pero con firmeza, la razón de nuestra esperanza
El Inicio del problema
Entre los siglos VII y IX de la era cristiana, y debido sin duda al uso inadecuado que algunos hacían de las imágenes, surgió el movimiento “Iconoclasta”. La “Iconoclasia” es el rechazo a las imágenes hasta el grado de destruirlas. La palabra proviene del griego Eikón = imagen y Kloein = romper.
El Emperador León el Isáurico, así como su sucesor Constantino V, llegaron a prohibir el uso de las imágenes y muchas de ellas fueron destruidas violentamente; sin embargo la Iglesia, basada en la doctrina de San Juan Damasceno, teólogo sirio y Padre de la Iglesia, condenó a los Iconoclastas en el II Concilio Ecuménico de Nicea en el año 787 y luego en el Concilio de Ortodoxia promovido por la emperatriz Teodora II en el año 843.
Desde entonces quedó zanjado el problema para la Iglesia Católica; pero a raíz de la reforma protestante del siglo XVI, resurge y hoy día tenemos modernos Iconoclastas que pretenden resucitar aquellas arcaicas doctrinas.
Argumentos más comunes contra las Imágenes.
El mas conocido de los argumentos para adversar las imágenes, es la cita del libro del Éxodo capítulo 20, versículo 4: “No te harás estatua ni imagen alguna de lo que hay arriba, en el cielo, abajo en la tierra, y en las aguas debajo de la tierra”
Leído de manera aislada y fuera de todo contexto, parece ser una prohibición total de fabricar o utilizar cualquier imagen para cualquier fin, lo que por cierto nos obligaría a eliminar todo arte gráfico o pictórico, así como los adelantos de la ciencia como el cine, la televisión, la imprenta, la fotografía, la computadora, el Internet etc. pues todos ellos son a base de imágenes.
Sin embargo, cuando encontramos en el mismo libro del Éxodo, unos capítulos mas adelante, específicamente en el capítulo 25, versículo 18, al mismo Dios que aparentemente prohíbe toda imagen, ordenando que se hagan imágenes: (dos querubines de oro macizo), de lo que está en el cielo; y ese mismo Dios se complace en el templo construido por Salomón,( 1 Re. 9, 1-3), el cual estaba profusamente decorado con imágenes de querubines, de flores, de palmas, de animales etc. (Véase el 1er libro de los Reyes capítulo 6, especialmente los versículos 18; del 26 al 29; el 32; y el capítulo 7, versículos del 23 al 29) nos planteamos las siguientes preguntas:
¿Será entonces que Dios se contradice, ordenando hacer lo que antes ha prohibido? ¿O será más bien que debemos interpretar el texto de Éxodo 20, 4 dentro de su respectivo contexto?
Si en lugar de leerlo de manera aislada leemos los versículos 3, 4 y 5 como una unidad, nos daremos cuenta que no se refiere tanto a impedir que se haga imágenes, cuanto a evitar que se tengan otros dioses, cuyas imágenes al recibir el culto de adoración que solo a Dios corresponde se convierten en ídolos.
Recordemos que el pueblo de Israel se encontraba rodeado de pueblos politeístas (que tenían muchos dioses) e Idólatras (que adoraban en sus templos imágenes a las que tenían como dioses). Siempre que en la palabra de Dios se condena el uso de las imágenes, se habla específicamente de imágenes de dioses que se adoran, (Cf. Deut. 12,3; 1 Re. 14,9; Sal 97,7; Isa. 10,10; 42,17; Jer 50,2 y 50,38; Dan 11,8; Hech. 7,43 y Ap. 9,20).
Entonces la prohibición va más en contra de la Idolatría, que de la fabricación de imágenes. La idolatría consiste en darle a alguien o a algo el lugar que solo a Dios le corresponde. (Cf. Col. 3,5) Se puede pues, ser Idólatra teniendo imágenes si a estas se les rinde un culto de adoración.
También se puede ser idólatra sin tener imágenes, si ponemos en el lugar que a Dios le corresponde cualquier cosa como un el dinero, la salud, la felicidad, otra persona o aún a nosotros mismos.
Se puede no ser idólatra, aún utilizando imágenes, si estas no son consideradas OTROS DIOSES, y por lo tanto no se les adora.
Así podemos llegar a la conclusión de que la prohibición de Dios no es tanto contra las imágenes sino mas bien contra los ídolos y que por lo tanto podemos estar tranquilos como católicos, ya que la Iglesia nunca ha enseñado que las imágenes de Nuestro Señor, de la Santísima Virgen y de los Santos sean dioses a los que debemos adorar.
La verdadera finalidad de las Imágenes
En el libro de los números, en el capítulo 21, 6ss, se nos presenta una historia interesante ocurrida al pueblo de Israel en su travesía del desierto:
Se apartaron de Dios, criticando a Moisés y Aarón, añorando los días de Egipto y Dios les envió serpientes venenosas cuya mordedura era dolorosa y mortal. Acudieron a Moisés para que intercediera por el pueblo y Dios le ordenó que construyera una serpiente de bronce y la colocara en la punta de una lanza en medio del campamento, prometiendo que quien viera la serpiente de bronce al ser mordido por las serpientes venenosas, sería sanado.
Se trata pues de una imagen de algo que está en la tierra y además en la que Dios pone su poder de sanación, ya que quien veía la serpiente, sanaba. El libro de la Sabiduría, que lamentablemente falta en la biblia de nuestros hermanos separados, explica de una manera preciosa este hecho de la historia de Israel: “Pues cuando los atormentó la furia espantosa de bestias feroces, cuando morían mordidos por retorcidas serpientes, tu cólera no duró hasta el fin.
Fueron afligidos por poco tiempo a manera de advertencia nada más. Se les dio una señal de salvación que les recordaba los mandamientos de tu Ley.
Pues el que se volvía a él se salvaba, no por el objeto que contemplaba, sino por ti Salvador del Universo.” (Sab, 16, 5-7).
La serpiente, asociada desde el Génesis al pecado, es vencida por Dios y así muerta –en la punta de una lanza- es colocada en medio del pueblo para que este se de cuenta que el poder de Dios es mas grande que el de las serpientes y que se vive mejor cumpliendo con su ley. Esta imagen pues se constituye en Señal de Salvación para el pueblo.
Jesús mismo se referirá a ella, comparándose con la serpiente en el desierto (Jn, 3,14) ya que El mismo, elevado en el Santo Árbol de la Cruz, será Señal de Salvación para nosotros, pues en su muerte gloriosa ha sido vencido para siempre el pecado que nos mata.
Entonces, cuando veo una imagen de Jesús Crucificado, sea una imagen famosa como la del Santo Cristo de Esquipulas, o la pequeña imagen que cuelga de mi cuello, ésta me recuerda que Jesús dio su vida por mí y que en El está mi salvación.
Cuando contemplo las imágenes de la Santísima Virgen, la primera redimida y la primera glorificada plenamente, siento la confianza de que las promesas de Dios se cumplen y por lo tanto se afirma mi fe y crece mi esperanza.
Cuando veo las imágenes de mis hermanos glorificados los Santos, que siendo tan humanos como yo, pudieron alcanzar su salvación y aún luchar por la de sus hermanos, me siento motivado a alcanzar la meta que ellos ya consiguieron.
Por lo tanto las Imágenes, a las que veneramos “no por lo que son, sino por lo que representan” -como lo enseña el libro de la Sabiduría-, se constituyen para nosotros en autenticas SEÑALES DE SALVACIÓN que nos recuerdan la ley de Dios y nos invitan a cumplirla.
Debemos entonces fomentar entre los católicos una adecuada catequesis que nos ayude a utilizar correctamente las imágenes, evitando así que por ignorancia puedan convertirse en objetos de culto inadecuado, que puedan dar lugar a críticas en contra de nuestra fe.
Conclusión:
El papel que las Imágenes han desempeñado a lo largo de la historia de la Iglesia, desde las primeras de ellas encontradas en las mismas catacumbas de Roma que datan del siglo II, es notable, ya que a través de ellas, se ha podido evangelizar al pueblo, pues siempre se ha dicho que una imagen vale mas que mil palabras.
Tomar como pretexto algunas desviaciones para querer suprimirlas es cometer un gravísimo error, tomando el camino fácil de destruir en lugar del difícil; pero mas efectivo de construir, educando a nuestra gente, para que en realidad las sagradas imágenes cumplan su papel de ser; Señales de Salvación.

2 Comments:

At 9:03 p. m., Blogger ExactaScientia said...

Hola, disculpe si mi pregunta parte de la ignorancia, pero soy una católica que he tenido ciertas dudas respecto a las imágenes dentro de la iglesia, y he leido con sumo interes su artículo. El cual me lleva a formularles una pregunta: es tal vez cierto que Dios no prohibe toda imagen, de hcerlo deberíamos eliminar las estatuas de los jardines, las fotos que ilustran nuestros libros, el retrato de nuestros padres que cuelga de una pared, las películas... sin embargo, si condena la idolatría de esas imágenes. Mi pregunta en concreto es ¿Podemos estar plenamente seguros que cuando un fiel que asiste una o dos veces al año a la parroquia y ve la imagen de un santo, supongamos San Expedito (santo tan común en nuestros días), ve en la imagen de dicho santo, simplemente un recordatorio de como debe ser nuestra vida cristina, un llamado de Dios a la conversión? No se si puedo estar segura de eso que ustedes afirman, pues en mi parroquia he visto incansablementecomo cientos de personas se hacercan a la estatua, la besan, le piden (hay incluso quien se inclina ante ella). Me pregunto si en el fondo, esa gente sabe que es Dios en verdad quien nos salva y nos ayuda, que pedir la intersecion del santo es como pedirle a uno de nuetros hermanos que ore por nostros (aunque el santo esté tal vez más cerca de Dios). En realidad temo que mucha gente, confunda a la imagen del santo, con el santo. Que piensen que es la imagen la que le cumple los pedidos. Eso sería idolatría. Solo Dios tiene potestad sobre el cielo y la tierra. No sería mejor que se reemplazaran las esttuas por pinturas? La gente seconfundiría menos o almenos eso pienso yo, por lo menos hasta que estemos seguros que las imagen tiene su debido uso y no otro.

Les agradecería me contestaran mi comentario. Es un tema que la verdad me gustaría tener claro en mi mente, para no confundirme, ni confundir a otras personas.
Gracias Cristina

 
At 9:06 p. m., Blogger ExactaScientia said...

Hola, disculpe si mi pregunta parte de la ignorancia, pero soy una católica que he tenido ciertas dudas respecto a las imágenes dentro de la iglesia, y he leido con sumo interes su artículo. El cual me lleva a formularles una pregunta: es tal vez cierto que Dios no prohibe toda imagen, de hcerlo deberíamos eliminar las estatuas de los jardines, las fotos que ilustran nuestros libros, el retrato de nuestros padres que cuelga de una pared, las películas... sin embargo, si condena la idolatría de esas imágenes. Mi pregunta en concreto es ¿Podemos estar plenamente seguros que cuando un fiel que asiste una o dos veces al año a la parroquia y ve la imagen de un santo, supongamos San Expedito (santo tan común en nuestros días), ve en la imagen de dicho santo, simplemente un recordatorio de como debe ser nuestra vida cristina, un llamado de Dios a la conversión? No se si puedo estar segura de eso que ustedes afirman, pues en mi parroquia he visto incansablementecomo cientos de personas se hacercan a la estatua, la besan, le piden (hay incluso quien se inclina ante ella). Me pregunto si en el fondo, esa gente sabe que es Dios en verdad quien nos salva y nos ayuda, que pedir la intersecion del santo es como pedirle a uno de nuetros hermanos que ore por nostros (aunque el santo esté tal vez más cerca de Dios). En realidad temo que mucha gente, confunda a la imagen del santo, con el santo. Que piensen que es la imagen la que le cumple los pedidos. Eso sería idolatría. Solo Dios tiene potestad sobre el cielo y la tierra. No sería mejor que se reemplazaran las esttuas por pinturas? La gente seconfundiría menos o almenos eso pienso yo, por lo menos hasta que estemos seguros que las imagen tiene su debido uso y no otro.

Les agradecería me contestaran mi comentario. Es un tema que la verdad me gustaría tener claro en mi mente, para no confundirme, ni confundir a otras personas.
Gracias Cristina

 

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